Inicio > literatura, política > ‘El espía que surgió del frío’ – Leamas, Alec Leamas

‘El espía que surgió del frío’ – Leamas, Alec Leamas

¿Qué te imaginas que son los espías: sacerdotes, santos y mártires?”

‘El espía que surgió del frío’

Fotograma de la adaptación cinematográfica de Martin Ritt (1965)

La novela de espionaje, surgida como una derivación de la policíaca, es relativamente reciente; apareció en el siglo XX y experimentó su auge en la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Sin embargo, fue Ian Fleming con ‘Casino Royale’ (1953) y su 007 quien potenció el género hasta el infinito. James Bond y su “licencia para matar” son un símbolo, pero también forjaron un tópico.

Fue por ese resquicio por el que entró David Cornwell con su maravillosa ‘El espía que surgió del frío’ (1963), para muchos la mejor novela de espionaje de todos los tiempos. Se trataba de un impulso, nacido también en Inglaterra, que tenía el objetivo de humanizar el género, más allá de la máquina de matar y practicar sexo ideada por Fleming. En este punto, como digo, entra en la historia David Cornwell, conocido por todos por su seudónimo: John le Carré.

La novela narra la historia de Alec Leamas, antaño responsable del espionaje británico en Alemania Oriental. Leamas regresa a Londres con una deuda que saldar: sus antiguos rivales detuvieron o asesinaron a casi todos sus agentes al otro lado del muro. Sin embargo, se le brinda una última oportunidad de venganza: infiltrarse en la Abteilung para liquidar al máximo dirigente del espionaje en Alemania Oriental.

‘El espía que surgió del frío’ supuso la inversión de los recursos de Fleming. Si James Bond representa al deportivo, ganador, erótico y espectacular agente secreto, Alec Leamas carece de su arresto, juventud, elegancia y forma física. Es un hombre cincuentón, divorciado y rudo. No es un espía-espectáculo; es más, sabe que no siempre ganará.

Leamas conoce el doble juego, e incluso triple, que acarreaba su profesión. Acepta la sordidez de una operación que sabe sucia y se adentra en el Berlín oriental. Sin embargo, una vez dentro de la trama descubrirá que tal vez no sea más que una pieza caída en desgracia, perdido más allá del muro. Alec Leamas era lo contrario a James Bond, pero también triunfó en el género. Porque nos gustan los héroes mundanos y sucios.

  1. Aún no hay comentarios.
  1. Aún no hay trackbacks

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 586 seguidores