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No te mueras nunca

“Los viejos sueños eran buenos sueños. No se cumplieron, pero me alegra haberlos tenido”

Los puentes de Madison, Clint Eastwood

Demasiado guapo y popular como para dirigir una película y, por ende, hacerlo bien. Cultivaste durante años una imagen de tipo duro, de cowboy que mascaba tabaco y repartía mamporros a diestro y siniestro. Tu rostro curtido por el viento de Almería parecía un cuero con ojos, pero nada más lejos de la realidad. Sólo guardabas lo mejor para el final. Puede que tus sueños de juventud no pasaran por estos lares, gracias a dios los caminos del destino te condujeron por aquí para que cumplieras los nuestros. El niño se hizo adulto, sus historias también, el actor asió una cámara y se puso a cumplir sueños colectivos.

Sádico del cine, capaz de atornillarnos a la butaca y partirnos el corazón, duro entre duros, blando entre blandos, maestro entre maestros. Último de los clásicos, tus estrenos están marcados a fuego en el calendario cinematográfico, Meca de los cinéfilos son tus obras, pocas cosas te quedan ya por demostrar. El mayor de tus premios es el aplauso colectivo de cuantos elogiamos tus obras, ésas sí que son el mejor de los regalos para el resto de mortales.

Homenajeaste y desmitificaste el western con un film épico, desgarrador, no tiene perdón quien se la pierda, tampoco lo tuvo Gene Hackman. Inolvidable Will Munny, ese asesino que se convierte en vengador justiciero que no encuentra la redención que otros de tus personajes merecieron y encontraron. No sólo fuiste tú quien que se enamoró sobre los puentes del condado de Madison, qué curioso que el mejor melodrama romántico de los últimos tiempos lo protagonizara el tipo más duro que antaño vio Hollywood, viva el amor, viva el cine.

Algo estaba cambiando, sin duda, y con el paso de los metrajes lo fuimos constatando, dios existía y se dedicaba a dirigir películas. Nos hiciste ver que no hay mundos perfectos, que el camino más corto a veces es el más largo, que a veces las apariencias engañan. Además, nos bebimos a sorbos tu río místico, un torbellino de lágrimas y cine sombrío, una obra cumbre donde la amistad se antepone a la justicia en un final de infarto.

Contigo en estado de gracia llegó la sorpresa, la chica del millón de dólares quería un final digno y tú se lo concediste, paradójico cuanto menos que un libertario como tú nos enseñara la eutanasia como muestra de amor supremo, ahí está tu grandeza entre otras tantas cosas, plena de matices y de lecturas posibles, la realidad es muy ambigua como para verla desde un solo punto de vista. Nos enseñaste también lo descuidada que está la vejez en nuestra sociedad acomodada, que un Gran Torino es mucho más que un coche viejo, que hay vida más allá de la ancianidad, tú eres el ejemplo supremo de ello.

Viajamos a Iwo Yima y pusimos rostros a la guerra, hicimos tantas cosas juntos que no quiero ni pensar que algún día nos dejes, cómo pasa el tiempo, maldita sea, tú tan mayor y el mundo tan insoportablemente joven. Qué será de nosotros sin tus metrajes, huérfanos de viernes inolvidables atornillados a la butaca de una sala de cine. El mundo está necesitado de grandes torinos, de héroes, de cine clásico, de buen cine en definitiva. Bueno, feo, malo, nunca lo tuve del todo claro, genio seguro.

Ojalá el tiempo te diera una tregua, que nos brindaras cien películas más, que disfrutáramos con tus historias lineales, sencillas, sobrias, sin artificios, protagonizadas por personajes atormentados por un pasado oscuro, ojalá lloráramos mil veces más con tus finales tristes, descreídos de mundos perfectos, así es la vida, así hay que mostrarla. Nadie como tú entendió las relaciones sociales, el sentido de las cosas.

Ojalá la inmortalidad hiciera contigo una excepción, aunque sólo fuera durante un largo periodo de tiempo, el tiempo para asimilar la grandeza de tu cine, tal vez la inmortalidad esté en tus películas, resuelta, inconclusa, palpitante, nadie muere mientras se le recuerda. No te mueras nunca, Clint, por mí jamás lo harás.

http://files.ivoox.com/ffmpeg/ffmpegScripts/processed/8/5/5/clint-eastwood-no-te-mueras-nunca66558.mp3″

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Inolvidable reportaje sobre el cine de Eastwood

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  1. Taxman
    abril 6, 2009 en 12:07 pm

    Simplemente un genio. Simplemente el mejor director de la tierra. Simplemente el creador de algunas de las mejores películas de esto tan hermoso llamado cine. Simplemente un maestro. Simplemente el ejemplo más palpitante de lo sencillo como vehículo para llegar a la grandeza. Simplemente el director tras “Sin Perdón”, “Un mundo perfecto”, “Los puentes de Madison”, “Mystic River”, “Million dollar baby”, “Cartas desde Iwo Jima”, “El intercambio”, “Gran Torino”. Simplemente, y no es poco, Clint Eastwood. ETERNO

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