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Archive for the ‘música’ Category

‘Mylo Xyloto’, de Coldplay – ¿Wannabe?

noviembre 14, 2011 Deja un comentario

Hola, buenas tardes. Somos U2″

Chris Martin

“Hola, somos U2“, decía Chris Martin en la rueda de prensa previa a la presentación mundial en Las Ventas de su quinto disco de estudio, ‘Mylo Xyloto’. La afirmación podría interpretarse mitad en broma, mitad en serio; la sombra de la banda irlandesa siempre planeará sobre Coldplay.

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Michael Jackson o el trámite de la muerte

junio 29, 2009 1 comentario

“Alrededor de todas las paredes de mi cuarto hay imágenes de Peter Pan. He leído todo lo que Barry ha escrito. Me identifico totalmente con Peter Pan, el niño perdido de Neverland”

Michael Jackson

Muere Michael Jackson, el hombre que no pudo soportar el peso de su propia leyenda. Muere, como tantos otros músicos lo hicieron antes, fagocitado por su propia fama. De hecho, corre el rumor palpable en el mundillo de la música de que, para alcanzar el paso del éxito al mito, es menester una muerte prematura y/o misteriosa. Al ser humano le entusiasman las historias de superación… Pero también las de perdición. ¿O acaso era concebible que aquel ser humano de talento inextinguible para la música iniciara una guerra contra sí mismo y acabara venciéndose?

Jackson entra así en el club de Elvis, Lennon, Kurt Cobain, Bob Marley, Jim Morrison o Jimi Hendrix entre tantos otros. Su muerte, previsible al tiempo que inesperada y dolorosa, pone fin una vida de altibajos, plena de éxitos y excentricidades delirantes que durante las últimas décadas eclipsaron en cierto modo la leyenda de su música.

Muere Michael Jackson, y lo hace tal como vivió: rodeado de misterio, lo cual agranda aún más el mito de su figura. Su muerte ha conseguido lo que el propio Jackson no pudo lograr mientras vivió: que la gente anteponga el recuerdo del músico irrepetible e inimitable que fue y deje a un lado el apartado más oscuro de su vida, sus operaciones estéticas, sus acusaciones de pederastia, la infancia perdida.

El niño perdido de Neverland

“No tuve una infancia” era una de las frases más repetidas e ilustrativas que empleaba el músico sobre sí mismo. Nada mejor para definir sus 50 años de vida. Michael Joseph Jackson era el séptimo de nueve hermanos fruto de un matrimonio muy religioso de Indiana. El padre usó a sus hijos para lograr los éxitos musicales que no obtuvo para sí y, de este modo, Michael sufrió los constantes abusos psicólogicos y físicos del padre contrariado. Sin embargo, Jackson pronto se convirtió en el principal vocalista de los Jackson 5.

Michael nunca abandonaría una fama prematuramente adquirida, y con los años brindaría a la música discos inolvidables como ‘Off the wall’, ‘Thriller’ o ‘Bad’. Ganó 13 premios Grammy y vendió varios cientos de millones de discos en todo el mundo. Su leyenda se hizo tan grande que fue bautizado como el rey del pop con todo merecimiento. Pionero de la música en la mayoría de sus facetas, Jackson no fue un niño hasta que se hizo mayor, y pasó el resto de su vida tratando de recuperar de algún modo la infancia perdida.

No se sabe a ciencia cierta cuándo sucedió, pero llegó un punto en que Michael Jackson decidió matarse a sí mismo y el mundo dejó de hablar de su célebre moonwalk o sus estribillos pegadizos para hablar de sus innumerables rarezas. Fue en 1993 cuando se desató el escándalo: un niño de 13 años le acusaba de abusos sexuales. La demanda de pederastia no se retiró hasta que sus abogados llegaron a un acuerdo económico con la acusación.

‘Neverland’ quedó huérfano y Peter Pan vio emborronada su reputación. Nunca se llegaron a desmotrar tales delitos, pero la imagen de Jackson quedaría marcada hasta el final de sus días, a lo largo de casi dos décadas en que la prensa amarilla no cesó de hablar de su piel mutante, sus hijos, sus divorcios, su muerte en vida.

Finalmente, el destino aciago de Jackson, prematuramente anticipado por una saga ilimitada de excentricidades, puso fin a la vida del genio el 25 de junio de 2009, justo cuando se atisbaban 50 conciertos en el horizonte. Eso sí, el recuerdo se dulcifica con el trámite de la muerte, por lo que Michael Joseph Jackson siempre será recordado como el genio que fue, un genio con luces y sombras, pero genio a fin de cuentas.

Michael Jackson muere a los 50 años

Michael Jackson. Grandes éxitos

Los acordes de Murakami

abril 14, 2009 3 comentarios

“Imagino que el teclado del ordenador es como un piano e improviso sobre él”

Haruki Murakami

Se ha convertido en un fenómeno global de nuestro tiempo. Algo contradictorio, pues Haruki Murakami tiene fobia a la exposición pública; en su país, por ejemplo, ni siquiera aparece en radio y televisión. Apenas si concede entrevistas. Abanderado de la cultura pop, posmoderno, misterioso, sobre todo surrealista, Murakami es único. Se trata del gran escritor nipón del nuevo siglo. Su figura es indisoluble de gatos, jazz, béisbol y maratones.

La influencia de Murakami no tiene límites; ha inspirado a escritores y cineastas del mundo entero. Tal es el caso de Sofía Coppola y ‘Lost in Traslation’, Alejandro González Iñárritu y ‘Babel’ o la reciente ‘Map of sounds of Tokyo’ de Isabel Coixet. Sin embargo, el autor de ‘After Dark’ divide a la crítica de su país entre quienes le consideran un clásico de nuestro tiempo y quienes opinan que no es más que un escritor occidentalizado y prefieren a clásicos como Mishima, el gran odiado de Murakami. El mismo autor está dividido con respecto a su patria: “Antes quería ser un escritor expatriado. Pero soy un escritor japonés”.

Puede que en un principio el lector occidental se acerque a su obra pensando que se va a encontrar con un exotismo japonés exacerbado, pero nada más lejos de la realidad. Murakami habla de la vida, las dificultades de afrontar el viaje que lleva de la adolescencia a la madurez, la soledad, la sensación de pérdida, la muerte, el amor, el desamor, el sexo… Pero los temas más recurrentes del autor nipón son la soledad y el amor, revelado éste último en encuentros pasionales con mujeres extrañas, un amor que con frecuencia termina en tragedia.

Murakami empezó a escribir a la tardía edad de 30 años. Al principio escribía por satisfacción personal, para su reducido círculo de amigos, pero con el tiempo ha ido tomando el mundo. A Murakami le encanta correr; empezó a los 33 años para perder peso y al año ya corría la maratón. Ha traducido al japonés a John Irving, Salinger o Scott Fitzgerald; de ahí que sus citas, al margen de lo gastronómico, sean occidentales en su mayoría, a pesar de que sus padres eran profesores de literatura clásica japonesa.

Murakami se lo debe casi todo a la música y a su colección de 7000 vinilos de jazz, clásicos y pop. En sus años mozos regentó un club de jazz e inauguró la tendencia de titular las obras con nombres de canciones: los Beatles, los Beach Boys o Beethoven empedran sus libros. Los más sorprendente de todo es que escribe a ritmo de jazz: “Imagino que el teclado del ordenador es como un piano e improviso sobre él”.

Entre lo mundano y lo fantástico, Murakami nos brinda un realismo mágico a la japonesa que no deja indiferente a nadie, si bien al principio optó por un realismo sin tapujos. Los jóvenes de su país le idolatran, máxime después de ‘Norwegian wood’ (‘Tokio blues’ en España), especie de ‘El guardián entre el centeno’ a la japonesa, aunque Haruki huye de comparaciones y considera la obra un mero experimento.

Amante de los gatos -animal muy recurrente en su obra que aparece generalmente cuando va a suceder algo importante- y de la serie ‘Lost’, el gran escritor japonés del siglo XXI ya suena para el Nobel. Le pese a quien le pese, el autor de ‘Kafka en la orilla’ es ya un clásico contemporáneo cuyos libros son esperados por legiones de seguidores de los cinco continentes que comparten su onírica visión de la vida y de la muerte, el desamor y la soledad.

Murakami y la música

El ‘cinéma vérité’ de Arcade Fire

abril 7, 2009 1 comentario

“Between the click of the light and the start of the dream”

No cars go, Arcade Fire

A veces parece que no hay vida más allá de Coldplay, U2 o The Killers. Pero nada más lejos de la realidad: el panorama musical internacional se jacta de contar en su haber con grupos que demuestran que en ocasiones poco es mucho. Baltasar Gracián ya lo avisaba: lo bueno, si breve, dos veces bueno. Tal es el caso de Arcade Fire, un grupo que ha llegado a lo más alto refugiándose en los valores clásicos del rock & roll.

Los chicos de Montreal, con apenas dos discos y menos de 30 canciones en su discografía, se han convertido en uno de los grupos de pop rock e indie rock más relevantes del planeta. El cantante y guitarrista Win Butler y la cantante, acordeonista y teclista Régine Chassagne componen el alma de Arcade Fire, una numerosa banda cuyos conciertos y discos constituyen auténticos collages emocionales, plenos de música  épica, pasional, a veces dramática, siempre genial.

Todo ello y mucho más se aprecia en ‘Miroir Noir’, un documental de 70 minutos que narra las peripecias de su gira ‘Neon Bible’, el segundo y último trabajo de los canandienses, publicado en 2007. El documental, rodado por ellos mismos, es un monumento al ‘cinéma vérité’ que tanto idolatran; cámara al hombro y adelante. Conciertos apoteósicos, hoteles, ensayos, camerinos… Las bambalinas de los Fire se sustancia en este ‘Espejo Negro’.

El documental se puso a la venta vía Internet en enero y hoy sale en DVD. Pero la mejor noticia para los amantes de los canadienses es que para este año se espera el tercer álbum de estudio de Arcade Fire. Por fin tendremos aquí de vuelta esos instrumentos tan poco frecuentes en una banda de rock, los violines, violonchellos, ukeleles, mandolinas, pianos o xilófonos. Porque hay mucha, muchísima vida más allá de Coldplay y demás.

Extracto de ‘Miroir Noir’